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  • Daniel Murcia es Danmura

Post producción de sonido: Un arte de mentirle a tus oídos.

Qué procesos hay detrás del audio de tus producciones favoritas?

Empecemos por un ejercicio rápido: piensa en la última película o serie que viste e imagina la escena que más te impactó. Seguramente te llamó la atención por una línea de diálogo, por la dirección de arte, por la emoción que te causó un personaje. Ahora cierra los ojos y trata de recordar cómo suena la escena —¿Cómo suena el espacio donde ocurre?, ¿Qué se escucha alrededor de los personajes, ¿hay música o silencio?, ¿escuchas algo que no se ve en la escena?, ¿de qué material es el suelo y cómo se escucha cuando los personajes se mueven sobre él? Seguramente no lo recuerdes con tanta claridad como otros detalles y eso solo quiere decir una cosa: te mintieron tan bien que ni te diste cuenta. Sí, sabemos que sabes que la historia es ficción –aunque esté basada en hechos reales– y que los personajes son actores, ¿pero habías pensado en que, probablemente, casi todo lo que escuchaste es mentira también?



¡Bienvenido al mundo de la post producción de sonido! El descarado arte de contar mentiras que te suenan verdaderas. Una confesión: cuando ves una producción audiovisual TODO es recreado. En una película puede que no te convenza un vestuario con la época cuando se desarrolla la historia, que no le compres la intención a un actor o que un diálogo no se sienta en sincronía con lo que ves; pero que sí creas la experiencia de sonido de una escena como esta: escuchas a dos hombres peleando, uno le lanza un golpe al otro —sientes la rapidez del puño por el sonido que crea el movimiento—, el segundo personaje esquiva el golpe y el puño del primero atraviesa una puerta de madera —que al crujir te hace sentir el dolor—; escuchas pasos de alguien corriendo—¡el hombre está escapando! —, lo sigues con su respiración agitada, se detienen los pasos, decide saltar y te das cuenta de la altura de la caída porque escuchas cómo le cruje un hueso de la pierna al romperse, el hombre grita y escuchas una sirena que se acerca dad vez más —esto te pone en alerta porque sabes que la persecución va a continuar.

En la primera entrada de este blog queremos contarte un poco todo el proceso que existe para que la post producción de audio haga su magia y, sea lo que cuente la pieza, atrape a la audiencia contándole todo lo que la imagen no podría transmitir por sí misma.

Pensemos en el caso de grabación de una película.

Ya tenemos un guion definido y aprobado y llega el día de reunir a todos los involucrados para planificar la grabación. Todo el equipo entiende la importancia del audio en el proyecto, sabe que su desarrollo no está implícito en el video y que debe construirse desde cero —déjennos soñar, estamos escribiendo la carta al niño Dios de cómo quisiéramos que fueran todas las producciones—, por lo que desde el primer momento involucran al director de audio.



PREPRODUCCIÓN:



Una buena post producción comienza con una buena pre producción


En esta etapa se decide el futuro de la producción y post producción del proyecto. El productor y el director Invitan al director de audio, le entregan el guión, discuten las escenas, las intenciones a sonar, el espacio temporal donde se desarrolla la historia, analizan las locaciones y cada detalle. Y con base en esta información, el director de audio y su equipo:

· Construye la paleta de audio de la historia —si todo ocurre en un bar de los años 20 en París, cómo sonaría el ambiente; o cómo se escucharían las calles de una realidad donde todos sus seres son de masa babosa en el 2200.

· Define los equipos que deben utilizarse —qué micrófonos usar si es una escena de 4 personajes escalando una roca y hablando entre ellos; o cómo organizar al equipo de grabación en una escena que se desarrolla en una locación con tráfico aéreo continuo que puede interrumpir las grabaciones.

· Decide qué sonidos se van a graban en el sitio porque no hay manera de recrearlos luego —grabar unos pájaros que solo suenan a la altura de la locación de la escena, o grabar el sonido ambiente del metro de Walt Disney—, y también se decide cuáles sonidos definitivamente se van a hacer en post producción —un monstruo que está persiguiendo a los personajes que el espectador nunca ve pero que sí escucha, el granizo que empieza a caer y se escucha dentro de la casa donde unos niños juegan, o la respiración de un ciclista de alto rendimiento durante una competencia.

En resumen, se decide qué se va a grabar y cómo se va a hacer. Esto con el fin de evitar caer en la famosa frase “En post confió”.

NOTA: como en nuestra historia el equipo supo organizar la preproducción de audio muy bien, seguro lograrán ahorrar tiempo y dinero en el camino de desarrollo del proyecto.



PRODUCCIÓN:



Llega el momento de empezar a grabar y nuestro director de audio armó un superequipo que estará presente en cada escena. Vamos apenas a rayar la superficie de todo lo que pasa durante las filmaciones, pero es para que te hagas una idea.

Existe toda una cadena de mando en el equipo de producción y nos vamos a enfocar solo en el de audio que es lo que nos interesa en este blog. Entonces, volviendo al ejemplo de los escaladores, estamos grabando una escena de la película en las alturas de una roca, en la que nuestro director de audio está anotando en tiempo real todo lo que pasa; y ha organizado con el asistente de audio al equipo para captar los diálogos de los personajes con la mayor fidelidad posible —este es enfoque principal del trabajo en campo, ya que los diálogos son difìciles de recrear en postproducción.

El boom operator, quien persigue la fuente de sonido, está encima o debajo de los escaladores —también usando arnés— y acerca el micrófono a los personajes, sin que se vea el peluche del boom al entrar en el plano de la càmara. El microfonista está a cargo de seleccionar los micrófonos ideales para la escena, se los pone a los personajes asegurándose de que estén en la posición correcta, que no se vean y que tampoco comprometan la calidad del audio con los movimientos. Mientras todo está siendo centralizado en el audio recorder, quien se vuelve el HUB de los registros de audio: recibe el sonido que captan todos los micrófonos para asegurarse de que están grabando perfectamente y, a su vez, se los reenvía al del boom para dirigirlo, al asistente y al director de audio, y a las cámaras —como referencia para marcar las escenas en tiempo real y sincronizar el audio con las imágenes que se están grabando.

De pronto, durante la escena pasa un pájaro que se estrella contra el micrófono que lleva el boom operator o uno de los actores se resbala sobre la piedra, mueve el micrófono a un punto donde se escucha mal, y allí entra el audio recorder a salvar la situación. Le avisa al asistente de audio para que le avise al director de audio y este decida si la toma debe repetirse.

Así trabaja el equipo de audio cada día de la grabación, mientras el director levanta el reporte de sonido que explica escena a escena lo que sucedió en el proceso, para facilitar la edición en la siguiente etapa.



POST PRODUCCIÓN: cuando pasa la magia




La posproducción de audio viene después de que el director audiovisual editó con su equipo al menos el 80% de nuestra película, y se dirige al estudio. En este punto el material solo cuenta con el audio captado por las cámaras y algunos retoques y efectos que el editor de video puso y una música de referencia para ser recibido por equipo de sonido que se sienta a revisar el material con el director. El director audiovisual se va y nos quedamos con los expertos en audio —que, estimados lectores, es lo que principalmente hacemos en Danmura Sound Design y en lo que enfocaremos los próximos contenidos de este blog.

El equipo empieza su proceso que, nuevamente, vamos a describir muy por encima para que te vayas con una idea de todo lo que pasa detrás de las producciones audiovisuales. Se encierran en su estudio y ven/escuchan todo el material del rodaje para tener una noción general de cómo está el audio, de la mano del reporte de sonido. Revisan la calidad general, las técnicas usadas por parte del microfonista, verifican si todos los diálogos funcionan, y revisan los ambientes grabados en set o efectos in situ que ayudan de referencia o guía en la edición. Este punto del proceso, representa el “hable ahora o calle para siempre”, porque después de esto cada ajuste cuesta un montón de tiempo y dinero.

Nuestro equipo de post estudia el ambiente de cada cuadro y anotan qué cosas deben sonar que se vean en pantalla; así, segmentan el sonido que se debe trabajar y logran tener noción de: cuáles sonidos deben crearse de cero, cuáles se pueden sacar del banco de audio y cuáles escenas requieren los sonidos grabados en locación. Este proceso es conocido como el “Spotting audio session”.

En este punto, arrancan a trabajar en los STEMS DE LA POST PRODUCCIÓN DE AUDIO que cuentan la historia y/o las intrahistorias de nuestra película:

1. Diálogos: los escuchan nuevamente, los limpian y los ecualizan. Es ahí donde está la historia y es importante que se entienda, que sea clara.

2. Ambientes: recrean el sonido ambiente de lo que está pasando en la historia para darle carácter y atmósfera a cada escena según la intención o sensación que se quiera transmitir. Por ejemplo, si se quiere dar la sensación de caos en una locación de ciudad, se satura el sonido con bocinas, voces de gente vendiendo en la calle y suenan ambulancias; si lo piensan no siempre todo lo que suena está en el cuadro que vemos, pero son sonidos necesarios para resaltar el mood del personaje o de la historia. Así mismo los ambientes nos dan una georreferencia del espacio en el que se esta, puede ser de un paìs, un ecosistema, un rito, etc..

3. Efectos: agregan o graban los sonidos a cada cosa para inyectarles realidad. Esta labor hace sentir lo visual mucho más cercano, lo vuelve más experiencial y permite que el espectador quede inmerso en la historia de la película. Aunque debemos tener cuidado, con los efectos menos es más.

4. Música: juegan con la música y con los silencios para dar la emoción que se busca en cada escena.

Cada stem debe contar una historia por sí mismo y cuando se mezclan. Tal como una canción interpretada por una orquesta sinfónica, en la que cada instrumento tiene un papel en la interpretación musical. Así, el equipo de post compone la experiencia de audio de nuestra película, y después de trabajar en cada stem, comienza el proceso de mezcla para crear una cohesión entre las pistas.

En la mezcla deben asegurarse de que cada stem tenga cabida en el espectro audible de las escenas para luego pasar al proceso de masterización. Esta es la etapa en la que el equipo de post de audio se pone los guantes, agarran la mezcla y le hacen cirugía estética para terminar de hacerla sentir real: toman el material y trabajan haciendo ajustes para terminar de engrandecerlo en volumen, espacio y frecuencia; es decir, se integra a la perfección. Y este resultado es el que entra por tus oídos para atraparte sin darte cuenta de que fue totalmente recreado.




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